martes, 16 de diciembre de 2014

Impresión 3-D a microescala

Esta tecnología se basa en un tipo de proceso como la impresión 3-D y utiliza múltiples materiales para crear objetos tales como tejidos biológico para reparar los vasos sanguíneos. Lo que podría derivar en la fabricación de órganos artificiales.

Una impresora 3D es una máquina capaz de hacer impresiones  de diseños en 3D, creando piezas o maquetas con volumen a partir de un diseño hecho por ordenador. Surgen con la idea de convertir archivos de 2D en prototipos reales o 3D. Comúnmente se ha utilizado en lo la pre-fabricación de piezas o componentes, en sectores como la arquitectura y el diseño industrial. En la actualidad se está extendiendo su uso en la fabricación de prótesis médicas, ya que la impresión 3D permite adaptar cada pieza fabricada a las características exactas de cada paciente.
Las impresoras 3D normalmente utilizan diversos polímeros como material de impresión, pero además existen clases especiales de impresoras tales como Foodini, impresora que crea comida, o algunas que hasta pueden imprimir casas depositando cemento por capas pero la mayoría de los modelos comerciales actualmente son de dos tipos:
-De COMPACTACIÓN: Con una masa de polvo que se compacta por estratos.
-De ADICIÓN o de INYECCIÓN DE POLÍMEROS: En las que el propio material se añade por capas.
Según el método empleado para la compactación del polvo, se pueden clasificar en:
 -IMPRESORAS DE 3D DE TINTA: Utilizan una tinta aglomerante para compactar el polvo. El uso de una tinta permite la impresión en diferentes colores.
 -IMPRESORAS 3D LÁSER:Un láser transfiere energía al polvo haciendo que se polimerice. Después se sumerge en un líquido que hace que las zonas polimerizadas se solidifiquen.


sábado, 6 de diciembre de 2014

'Wearables', tecnología en la piel.

Los dispositivos se integran de tal modo con el cuerpo que pronto los llevaremos pegados sin darnos cuenta, desde relojes inteligentes hasta ropa que integra sensores

Cuando llega, a primera vista parece un trabajador más de Google. Uno más de los muchos de origen asiático. Uno más que se viste de manera informal.
Contiene seis smartwatches, media docena de relojes inteligentes que se conectan al móvil y de los cuales solo la mitad está en el mercado.
Los demás deben servir para conquistar definitivamente las muñecas durante 2015. Quien los muestra es Jeff Chang, responsable de Android Wear, el sistema operativo de Google para los dispositivos que se llevan pegados a la piel, los wearables. Y no se quedan únicamente en gafas y relojes, aunque por ahora son las versiones más populares de este tipo de novedades tecnológicas.
Las Google Glass fueron un hito mediático, un golpe de efecto de la gran empresa estadounidense, pero tras un par de actualizaciones de hardware, una venta al público durante 24 horas y un acuerdo con Luxottica, los fabricantes de Ray-Ban, no se volvió a saber de su llegada definitiva a las tiendas. 


RELOJES
Sony, ASUS y LG son las tres firmas que preparan lanzamiento de relojes.  La primera marca ya ofrece uno, y el nuevo usará el mismo cargador que los móviles; una forma de paliar la diversidad de cables y enchufes. Se descarta el uso de la energía cinética, la que se genera a partir del movimiento y que han utilizado tradicionalmente los relojes analógicos ya que la potencia no es suficiente para alimentar a este tipo de aparatos.
 Tanto Google como Apple enfocan el reloj como un complemento al móvil. Un aparato con varias funciones, pero siempre enganchado al smartphone.

PULSERAS
El uso más común para las pulseras, por ahora, es el deportivo. 
Un ex-ciclista profesional ya se ha encontrado con el problema de tener muchas pulseras, cada una mide una cosa (el pulso, la altura...) y cada una se entiende con una aplicación diferente. Su empresa quiere construir un ecosistema común. La idea ya la han adoptado Apple y Google pero cometen el error de que no hay compresión entre ambas plataformas.
Nike, Runtastic y Fibit son algunas que ya tienen pulseras dedicadas al deporte. Los relojes de Samsung incluyen un sensor de pulso y varios dedicados al movimiento.